7 cosas que estás haciendo para conspirar contra tu propio proyecto migratorio (mientras el tiempo sigue pasando)

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A medio camino de mi proceso migratorio, allá por 2004, comencé a escribir mi primer blog. Relataba casi a diario todo lo que tenía que ver con mi migración hacia Quebec, mis dudas, mis sorpresas, mis reflexiones, mi paso a paso.

Hoy, 13 años después, sigo escribiendo sobre el mismo tema pero desde el otro lado del mostrador y guiando a muchos que siguen el camino que yo empecé hace tanto tiempo atrás.

Toda esta experiencia de tanto tiempo me ha permitido desarrollar un sexto sentido para detectar, mas temprano que tarde, las actitudes que muchos de ustedes llevan adelante y que conspiran contra su propio proyecto de vida en Canadá.

Las actitudes que colaboran con tu “Auto-Boicot”

Por supuesto que nadie lo hace a propósito. Seguro que hay motivos profundos en la psiquis de cada uno para justificarlos. Pero ahí están las actitudes que, vivitas y coleando en tu cabeza, se encuentran listas para hacerte tropezar…

  1. La demora eterna en dar el primer paso. Comienzas a interesarte en el tema, buscas en Google, lees, preguntas, conversas, lo dejas a un costado. Dentro de un año, el ciclo se repite. Te llenas de información, gastas dinero en estúpidos e innecesarios cursos, traducciones y copias notariadas que quizás nunca utilices porque, después de todo, nunca te decides a dar el primer paso real en tu proyecto. ¿Cuál primer paso? El de finalmente decidir cual debe ser el proceso a seguir y tener un plan serio para llevarlo adelante. El tiempo asap, nos vamos poniendo viejos…
  2. La búsqueda del empleador milagroso. Encontrar trabajo desde el exterior como profesional es una misión CASI imposible. Cada año solamente un puñado muy especial de profesionales en diferentes áreas lo logran y bajo circunstancias muy especiales. Es como ir al Casino y jugar toda la noche a un número. Puede que salga al menos una vez… pero también puede que no. En el medio, perdiste tiempo esperando porque “yo no puedo llegar sin trabajo! Tengo una familia que mantener!” ¿Cómo piensas que hicimos los cientos de miles que llegamos como Trabajadores Calificados cada año? ¿Crees que somos una banda de irresponsables capaces de exponer a nuestros hijos a condiciones infrahumanas porque hemos llegado a Canadá sin trabajo asegurado? Mientras esperas el empleador milagroso, el tiempo pasa y nos seguimos poniendo viejos…
  3. Creer que existe un camino “Fácil, rápido y barato”. Si hay palabras que no se llevan bien con inmigración y con Canadá son esas tres. No hay caminos fáciles. Si es “fácil”o “rápido”, con seguridad no es barato (y quizás tampoco sea legal) Nada que te exija ahorrar veinte mil dólares puede ser ni fácil ni barato. Nada que te exija hablar un segundo idioma de manera experta puede ser rápido ni fácil. Nada que demande sacrificio físico y mental va a ser fácil. Ningún proceso migratorio a Canadá es rápido. Nada se tarda menos de un año cuando se trata de Residencia Permanente. No busques atajos donde no existen. Lo mejor que puedes hacer es buscar la manera de hacer las cosas como corresponden sin perder tiempo y dinero.
  4. Interpretar la información según tu conveniencia. Es el caso de los que quieren ver el árbol y no se animan a ver el bosque. Hace unos días un cliente me decía “Pero en Saskatchewan hay un programa que admite gente hasta los 50 años” Sí. Estoy seguro que existe. Pero tambi’;en sé muy bien que no es la única condición. ¿Cuáles son los demás requisitos? ¿Hay que tener una oferta de empleo? ¿Te exigen haber estudiado en la Provincia? No hay ningún programa que diga “Si tenés menos de 50 aplicá”. No existe.  Lo mismo sucede con el Programa Piloto de las Atlántica: “¡No piden mucho inglés!” me dicen felices. “¡Pero te piden un empleador!”, les digo. No busques en los programas migratorios solamente el requisito que te conviene, sé realista.
  5. Sobreestimar tu nivel de idiomas. De las decenas de casos que he tratado en los últimos dos años con Express Entry, solamente uno o dos han logrado un nivel de idiomas digno de un perfil competitivo. El resto, pensando que tenían mejor idioma del que pensaban, se dieron un golpe de realidad al recibir los resultados del examen de idiomas. Lo intentaron una o dos veces más y bajaron los brazos. Es comprensible. Creyeron que su nivel de inglés (o francés, por caso) era mucho mejor del que realmente tenían. Pero cuando se dieron cuenta que debían estudiar más horas y que esas horas de estudio adicionales se agregaban a sus ya ocupadas vidas de profesionales, esposos(as) y padres (o madres), bajaron los brazos y prefirieron dejar su proyecto por la mitad para buscar “el empleador milagroso” o “el camino fácil, rápido y barato”. Para cuando se den cuenta que se equivocaron, es posible que haya pasado el tiempo y, mientras tanto, se fueron poniendo viejos.
  6. Sobreestimar tus credenciales. Has trabajado años en tu país. Te has convertido en un profesional respetado y reconocido por sus pares. ¡Felicitaciones! Sin embargo, en Canadá, no eres nadie. Cuando llegues, nadie te conocerá. Tu vida profesional será una incógnita y las credenciales y “papelitos de colores” que tanto orgullo te daban en Medellín, Carcas o Buenos Aires no significarán absolutamente nada en Vancouver, Toronto o Montreal. Deberás comenzar de vuelta. Lo siento. Nada de eso podrá compensar tu edad por encima de lo deseable ni tu nivel de idiomas por debajo de lo admisible. La buena noticia es que si alguna vez fuerte exitoso en tu país, en Canadá seguramente puedas también serlo.
  7. Seguir los cantos de Sirenas. Esta última forma de auto-boicot es una mezcla de algunos de las anteriores: Los incansables buscadores de información en foros, blogs, YouTube y Facebook empeñados en encontrar el camino fácil, rápido y barato de los que comparten información a medias que, además, se interpreta según su conveniencia. Una bomba de tiempo que explotará en tu cara luego de que hayan pasado tres años y cinco mil dólares tirados a la basura en cursos, certificados, notariados y traducciones que nunca utilizarás.

Un cachetazo de realidad

Creo que es lo primero que se necesita. Tuve mi primer cachetazo de realidad en 2005, cuando ya había llegado. Me costó muy caro, debo admitir. Si hubiera llegado mejor preparado (y sin sobreestimar mi nivel de francés), me hubiera ido algo mejor. Al final las cosas salieron bien, pero en el medio perdí más dinero del que hubiera querido.

Te recomiendo que te dejes dar ese cachetazo de realidad más temprano que tarde. Va a doler, pero es beneficioso. Te lo aseguro.

Reserva ahora mismo una consulta con tu profesional de inmigración preferido para tener una evaluación de tu perfil que te ayude a no caer en ninguno de los “auto-boicots”de arriba.

 

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Author: Guillermo
Guillermo Ziegler es el responsable de Ziegler Immigration Coaching y Consultor Reglamentado de Inmigración Canadiense con Licencia R509846 del ICCRC (Immigration Consultants of Canada Regulatory Council).

3 Comments

  • Daniel Bendezú

    Hola Guillermo,
    ¿Qué significa “edad por encima de lo deseable”, planeo estudiar una maestría y la estaré terminando a los 43 años.
    Saludos,

  • Diego

    Hola Guillermo ; buen articulo! . Estoy planeando ir a estudiar un certificate de un año a Canada ; sin duda es una manera de conocer el mercado , investigar mas a fondo y ver la realidad.
    Estando en Canada se puede aplicar al express entry? o es solamente desde tu lugar de residencia?
    saludos cordiales desde Lima
    Diego

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