Serie “Canadá y Yo”. Capítulo I: La Prehistoria

Hay algo con lo que siempre insisto: me caracteriza ante mis clientes el hecho de haber estado en sus zapatos.

Yo fui (soy) inmigrante. Transité el camino a mi residencia permanente estudiando idiomas, haciendo papeles, traducciones, copias certificadas. Tuve que ahorrar en dólares cuando ya el dólar no valía un peso. Tuve que enfrentar el desarraigo, el primer año terrible que siempre se va a la velocidad de la luz. Me hice ciudadano. Tengo hijos más canadienses que argentinos. Estuve en tus zapatos.

Pero… ¿Cómo llegué aquí? ¿Por qué Canadá? ¿Cómo he vivido todos estos años? ¿Qué cosas me gustan y cuales no? ¿Me arrepiento de esta decisión? ¿Me ha ido bien? De todo eso te quiero hablar en esta serie de notas “Canadá y Yo” que voy a publicar este mes de Octubre.

Y como toda historia tiene su Pre-Historia, te invito a comenzar por ahí…

El hartazgo tiene cara de pasaporte.

La verdad que los fines de los noventa, principios de los dos mil fueron bravos en Argentina. El final de la presidencia de Menem vino con una recesión complicada que sacudió la economía. Los primeros años del gobierno de De la Rúa fueron aún peores. Así fue que lo terminaron sacando de una patada en el traste.

En el medio, y como siempre, quedamos nosotros: los que trabajamos todos los días para llevar el pan a casa. Profesional, algo menos de treinta y cinco años, casado, con un hijo de unos dos o tres años, mucha experiencia, buen inglés… tenía todo para salir adelante en Argentina o donde quisiera. Pero cada año me (nos) costaba más seguir adelante. Todo se hacía cuesta arriba. Y el entorno no ayudaba.

Comenzaban a surgir las figuras de los “cartoneros”, chicos, jóvenes y grandes en carros tirados a caballo (o no), juntando basura por la ciudad. Era la primera vez que veía algo así en Buenos Aires. No porque no existieran, ¡me refiero a la cantidad y variedad! Cada vez más perros abandonados en las calles. Más violencia. Más robos. Se ponían de moda los “Secuestros Express”… y vaya a saber cuanto más que ahora y ano me acuerdo. Pasaron poco más de quince años.

Una cuestión de coraje

La cosa era que había que irse. Comenzamos a mirar posibilidades en el año 99. Canadá fue uno. Australia, por supuesto. Hasta Israel. Todo servía.

Recuerdo que buscaba argentinos en Nueva Zelanda y les escribía con las mismas preguntas que hoy me llegan a mí: “¿Y habrá trabajo para mí?“, “¿Y es muy caro?”, y esto, y lo otro.  Y también recuerdo las respuestas, la misma que hoy le doy a mis clientes con total seguridad: “Tranquilo, siempre hay algo. No te preocupes por eso”. Si tan solo no me hubiera dejado ganar por la ansiedad…

Me mareaba leyendo las páginas web de Immigration Canada y terminaba siempre en el mismo lugar… y sin entender por dónde comenzar y que hacer.

Fui a charlas de Consultores de Inmigración Australianos en lujosos hoteles del centro de Buenos Aires donde me mostraban fotos de familias felices y gráficos de la población que envejecía y las posibilidades de trabajo y los cantos de sirenas que todos queremos escuchar cuando nos sentamos en esas reuniones.

Pasé por las oficinas de los consultores para que me digan que tenía que pagarles dinero que no tenía ni soñaba tener para hacer papeleos y formularios.

La verdad es que podría haberlo hecho. Podría haber enderezado el bote y comenzado una migración a Australia, Canadá o Nueva Zelanda en alguno de esos años turbulentos. Pero la verdad es, también, que no me animé.

No tuve el coraje. Quizás no era mi momento. Y lo dejé. Hasta que los caminos se volvieron a cruzar sin que lo esperara.

Cuando chocan los planetas

Un día de 2003 chocaron los planetas: estaba leyendo un periódico en la oficina y de pura casualidad dí con un aviso. Decía que en la Alianza Francesa de Buenos Aires iba a haber una presentación de Immigration Quebec. Lo marqué. “¿Por qué no?”, me dije.

Ese mismo día, por la tarde me llama un amigo por teléfono. Me dice que un compañero de oficina se iba a vivir a Quebec en los próximos días y si quería que me ponga en contacto con él para conversar y que me cuente. Le dije que sí.

Chocaron los planetas. O eran las señales. O el destino. Quien sabe.

Hablé con esa persona una noche de 2003. Creo que por Octubre. Fui a la charla de Quebec otra noche de 2003, allí en el edificio de la Alianza Francesa en la Avenida Córdoba de Buenos Aires. Y todo me cerró. Era la oportunidad. El “win-win situation”: una Provincia canadiense me venía a decir que buscaba a alguien como yo. Yo me dije que ese era el momento y que no me quería quedar con las ganas de saber como hubiera sido. Que había que intentarlo. Que ahora sí tenía lo que me había faltado cinco años antes.

Y ese mismo Diciembre de 2003 Patricia y o pusimos manos a la obra.

Estuve en tus zapatos.

Estoy seguro que hay partes de esta historia con las que te identificas: la incertidumbre de saltar y no saber donde irás a caer, la frustración de leer sitios web que parecen un laberinto llevándote de vuelta siempre al mismo lugar y del que nunca podrás encontrar la información que realmente necesitas, las reuniones en hoteles para escuchar los cantos de sirenas y ver la mismas fotos de parejas y familias sonrientes, el hartazgo por la situación de tu país y las ganas de patear el tablero y salir corriendo.

A mi también me pasó. Como te pasa a vos ahora o te pasó en algún momento.

Hoy, unos cuantos años después, te diría que te entiendo. Que es normal todo ese miedo y mezcla de ansiedad. Pero también te diría que no te dejes ganar por la frustración y que pidas ayuda para, al menos, saber como arrancar.

La semana que viene te cuento más.

 

 



Author: Guillermo
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27 Comments

  • Jesus

    Excelente cronica Guillermo. Esperamos que sigas publicando esta nueva serie que has empezado. Saludos desde Peru.

  • Ricardo

    Saludos Guillermo, muy interesante tu historia, quisiera saber cómo continúa. Me dejaste impresionado con lo que escribiste porque sin ser un brujo te puedo decir que acabas de escribir el inicio de mi proceso de inmigración casi de forma perfecta. Creo que muchos nos sentimos identificado con lo que escribiste. Un abrazo desde Venezuela

  • German

    Guillermo !! Interesante y con ganas de un nuevo post….
    Saludos desde Argentina y a patear el tablero!!!

  • doctor

    En mi caso estoy frustrado toda la familia de mi esposa está en Canadá son residentes ..yo soy médico especialista en Cardiología pero para los médicos ese programa se torna prácticamente imposible …q me sugiere saludos exelente cronica

    • Que te informes mejor, porque los programas migratorios no son más fáciles o difíciles por ser médico o por ser otra cosa. Son un conjunto de cosas.

  • Naima Mouslem

    Excelente Guillermo muchas gracias que dios te bendiga.

  • Naima Mouslem

    Excelente Guillermo muchas gracias que dios te bendiga.y nos sigas informando

  • Cristofer De la Rivera

    Gracias por la inspiracion Guillermo, acá estamos con un poco menos de 35, profesional, buen inglés y los hijos de 2 años….
    a patear el tablero!
    Solo buscando la forma de generar el ahorro!

  • Edgar

    Hola Guillermo, tienes un don para el relato, me imagino también escribes libros, por que si no es así deberías considerarlo.
    Gracias por compartir, un saludo desde la tierra del tequila.
    Que tengas un excelente día.

    • Me gusta escribir y creo que se nota. Extrañaba este tipo de relatos personales, como para romper el círculo de lo profesional con l que los aburro casi a diario.

      Gracias por el comentario…

  • Cristian

    Muy bueno el post Guillermo, me siento identificado. Es tal cual, al comienzo parece ser una círculo que siempre lleva al mismo lugar: el por donde empiezo, a quien le consulto, etc, etc. Ahora de a poco las cosas se van aclarando. Les dejo una frase: “Mucho peor que fracasar, es no haberlo intentado nunca”,

    Saludos!!

  • Roberto Rangel Gomez

    Guillermo increible pero todos creo que pasamos por esta situación y desde que mire tu página, y harto de mi situación y la de mi país méxico, empeze a prepararme para lograrlo, aún que sea complicado estoy terminando una carrera profesional y estoy estudiando el inglés, todo para dar ese gran salto y en cuanto pueda necesitaré de tu apoyo gracias de nuevo

  • Gabriel Merlin

    Hola Guillermo, gracias por la crónica, ya extrañaba un relato así, nosotros acabamos de llegar llevamos 2 meses en Quebec y estamos en la etapa en la que se pasa el tiempo a la velocidad de la luz y el dinero que uno se tardo tantos años en ahorrar se consume en un abrir y cerrar de ojos. Esperamos que el año se pase rápido y vengan cosas buenas.
    Saludos y esperamos con ansias el siguiente relato.

    • Tengo planeado hablar del primer año en el próximo relato.

    • Juan Miguel

      Hola Gabriel,
      Soy Juan Miguel y vivo en ottawa hace 4 meses, estoy en la misma situacion tuya y la incertidumbre es mi companera diaria.
      Un abrazo y adelante con tu familia

  • Me encanto este post! Al fin nos contas lo que queria saber! Jaja! Hace rato que te sigo y aprendo de tus videos, gracias por compartir estos detalles de los cuales tambien podemos sacar ideas e inspiracion!

    • Siempre tenesa opción de escribirme y preguntar o sugerir una nota en particular.

      • Gracias! Entonces aprovecho. Me interesa la parte familiar/ social tambien. Mi marido y yo vivimos en USA un tiempo pero volvimos y ahora tenemos dos varones de 10 y 12. El tema de la adaptacion de los chicos a esta edad seria un interrogante asi como tambien tema amistades, etc. Lo que cuentes al respecto sera buen venido

  • Licelot

    Licelot ramirez desde republica Dominicana,sin desperdicios!!

  • Juan Miguel

    Hola Guillermo,
    Te felicito por el blog, es muy bueno. Yo soy de Ecuador y llegue a Ottawa a vivir hace 4 meses y como lei en uno de tus articulos quiero reinventarme pero no tengo claro como, ottawa es perfecta para mi familia pero no para mi profesion, lo sabia pero igual, me cuesta aceptar.

    Una vez mas te felicito y te sigo
    Juan miguel

  • Arnaldo Muñoz y liliana Ayazo

    Muchas gracias guillermo, aca en varios paises latinos , se han venido desarrollando una serie de rencuentros con varias compañias de consultores, pero la verdad , nada se compara con tu respaldo de como preparar al inmigrante inteligente, esperamos pronto contactarte. SALUDOS DESDE BARRANQUILLA COLOMBIA.

  • David Nava

    saludos guillermo en lo personal se nota lo similar por lo q pasaste y lo q en la actualidad vivo en mi pais aun me resisto porque mantengo fuertes esperanzas q mi Venezuela mejore pero un relato como el tuyo no me hace ciego a la realidad, el deber q tengo y la inspiracion a formar una familia de bien con dignidad y valores para la vida me hacen tomar planes previsivos ante una posible migracion y que mejor que tener alguien q ya paso por tus zapatos. saludos

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