Querida Madrina

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Querida Madrina,

A dos años de mi llegada, el proceso de transformación sigue adelante. Implacable. Certero. Sin prisa pero sin pausa. Debo ser sincero, sospecho que esto no comenzó aquí­ sino allá. Alguna vez, a principios de los dos mil cuando seguí­a la campaña de los Tampa Bay Bucanneers, debí­ haberlo sospechado. Pero se nota que estaba demasiado ciego o no quise verlo o no sé. La cosa fué peor pocos años después, cuando por primera vez fuí­ capaz de ver un partido completo de la NBA…. Todo. Enterito. Las tres horas. Y no me vengan con que el motivo era Ginobilli. Eso sólo era la excusa. Como me mentí­ a mi mismo de esa manera, Madrina!!!! Como no lo pude ver a tiempo!!!

Le decí­a entonces Madrina que el proceso de transformación ha continuado implacable. Como en las viejas pelí­culas de ciencia ficción un extraño monstruo se ha adueñado de mi cuerpo y pide más. En 2005 fué Green Bay y Bret Favre durante algunos meses, las olimpí­adas de invierno y la televisación en directo de la medalla de oro de Curling, y después Ginobilli, Parker y los Spurs. El año pasado que la vuelta de Gramática y que como no vamos a ver a los Raptors ahora que vivimos cerca de Toronto! Hasta llegué a pedirle a mi familia que ese domingo de febrero del Super Bowl no me moleste! Que los chicos se acuesten temprano que Papá, ese domingo, no podí­a jugar con ellos!! Es terrible!!! Casi vergonzoso. No puedo mirarme al espejo. Ya casi no miro los goles del fútbol argentino entretenido con los drafts de la NFL y para ver cual fue la primer elección o a quien contratan los Dallas Cowboys o los Jets o los 49ers. El Seis Naciones pasó sin pena ni gloria. Ya el try me parece que vale 6 y la conversión uno. Un desastre.

Pero lo peor, Madrina querida, todaví­a estaba por llegar. La primavera en este paí­s no solo trae reacciones alérgicas. Trae nuevos deportes y nuevas sensaciones que se adueñan de uno y lo atan al sillón. Lo peor, Madrina, es que el otro dí­a ví­ un partido completo de los Blue Jays. Lo peor es que entendí­ el baseball… y que estoy empezando a disfrutarlo!

Estoy quemado mentalmente Madrina!!! Mi familia no encuentra la cura a todo esto. Ayúdeme por favor!! Antes de que me agarre la NHL y el hockey sobre hielo. Por favor! Necesito ayuda!

La quiere mucho, su ahijado.


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Author: Guillermo
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