Treinta años de evolución

Para fines del año 1980 estaba terminado la escuela primaria. Eran tiempos tumultuosos, la dictadura andaba en su apogeo, Queen iba a tocar en Argentina por primera y única vez unos meses mas tarde y yo debía decidir que carajo quería de mi vida para los siguientes años: pronto comenzaría el colegio secundario.

Recuerdo que tenía claro que quería: ir al Liceo Aeronáutico. Me gustaban los aviones y quería dedicarme a eso, ser piloto. Y si era militar, mejor claro! A los doce años uno siempre quiere ser héroe de algo. Cuando llegó el momento de la conversación con mis padres, los viejos me miraron fijo y me dijeron… “Pero mirá que queda en Santa Fe, eh? (unos 470 kilómetros de Buenos Aires) Vas a venir solo los fines de semana? Estando tan lejos? No irás a extrañar? Quién te va a lavar la ropa?” La clase de “lavado de cerebro que los padres sabemos hacer a los hijos cuando queremos torcer una voluntad. Digamos que mi carácter y mis convicciones no fueron tan fuertes en el momento como para plantarme en mis cuarentas  y terminé dando el examen de ingreso a un muy buen colegio secundario técnico para tener un título de técnico electrónico… tal como mis viejos pensaban que sería lo mejor para mí. Por supuesto.

Estoy seguro que no eran épocas como para querer que un hijo se meta en algo relacionado con lo militar. Nunca voy a dudar de las convicciones de mis viejos para querer lo mejor para nosotros.

El tiempo terminó por darnos la razón a todos (a mis viejos y a mí): yo no estaba hecho para la electrónica. Un tipo que va a un colegio industrial y no aprueba ni taller ni dibujo técnico no tiene la madera necesaria para el tema, no? Sin embargo fueron cuatro años muy lindos de mi vida y no dudo que aprendí un montón en ese tiempo. Al momento de “mudarme” a un colegio algo “mas simple” sabía al menos entender un cableado eléctrico, soldar algo (aunque usando media tonelada de estaño), entender los principios técnicos de un circuito y hasta había aprendido un montón de matemáticas y sobre todo, a estudiar. Los dos años siguientes hasta obtener mi pobre título de bachiller fueron muy simples y sin mayores complicaciones. Los pasé “de taquito”, digamos.

En esos años entre 1981 y 1986 pasé por aulas de todo tipo, me enfrenté (de manera figurada y de manera literal) a todo tipo de profesores y conocí los personajes más variopintos. Desde los terribles chupacirios de la obra salesiana hasta delincuentes juveniles que te lo hacían fruncir. Las cosas no resultaron como me hubiera gustado, pero era lo que había y se hacía lo que se podía. Lo pasado pisado.

Treinta años después la misma conversación se repite. Esta vez soy yo el que juega el papel de padre. Esta vez es Santiago el primogénito con sueños de ser algo que le guste. Santiago tuvo dos opciones hace unos meses cuando debíamos decidir este tema: podía quedarse donde estaba y disfrutar de la tranquilidad de lo conocido, sabiendo que no iba a recibir todas las armas que necesitaba para que su potencial pueda ser explotado a fondo. O podía salir de la comodidad, enfrentar una nueva escuela (once again!), nuevos compañeros, nuevos profesores, nuevo todo y recibir la educación al nivel que mejor le viene para que sus capacidades sean aprovechadas al máximo.

A igual que hace treinta años, el primogénito tenía claro lo que quería. A diferencia de hace treinta años, estaba convencido de lo que quería y dispuesto a defenderlo. Santiago decidió enfrentar el cambio una vez más y salir de su umbral de comfort para ir a buscar lo que sabe es mejor para él.

A diferencia de hace treinta años cuando era yo el que estaba en su lugar, Santiago cuenta con un montón de cosas que yo no tenía: un entorno social sin mayores complicaciones (y menos que menos una dictadura militar en el gobierno), la posibilidad de obtener una educación de calidad sin importar donde vaya, mucha convicción y… treinta años de evolución de un padre a otro. Y de un hijo a otro.

Dicen que las generaciones se van superando. En este caso estoy feliz que sea así. Santiago no es ni por asomo lo que yo era a los 13 o 14 años. Hay un grado de convencimiento en lo que hace y lo que quiere, y un grado de maduración tal que ciertamente hace pensar que esos treinta años de evolución existieron para bien.

Hace unos días nos dijo que quería trabajar para Mercedes Benz. Le explicamos que sería conveniente que aprenda alemán para lograrlo. Lo pensó unos días y ya nos dijo que sí, que quiere aprender alemán. Vamos a ver si lo mandamos a alguna de esas escuelas de idiomas que hay los sábados.

En treinta años, cuando Santiago esté trabajando en los nuevos Mercedes Benz para el 2042 o 2043, estoy seguro que él y su hijo van a disfrutar de 30 años más de evolución.

¿Te sucedió algo similar con tus hijos? ¿Sentiste algo parecido con respecto a tus padres? ¿Cuánto influyó vivir en Canadá para que algunas de estas cosas se te hagan evidentes (o no!)?

 

 



Author: Guillermo
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23 Comments

  • Me sentí identificado con este post. Yo también supe muy bien qué es lo que quería allá por 1980, aunque no lo sabía explicar… igual me salí con la mía. Todavía me acuerdo de mi viejo explotando de orgullo cuando le conté que había entrado al Pellegrini habiéndome preparado yo solo… 🙂

    El Santiago mío hizo exactamente lo mismo, veintipico años más tarde. Le gustó una escuela, averiguó lo que tenía que averiguar y se mandó. Quelotiró la genética, che.

    Me voy pensando lo que muchas veces pienso cuando vengo a otros blogs… ‘qué post que me perdí!’ 🙂

  • squirrel

    Felicitaciones a ambos por la madurez demostrada. Yo también soy de la generación que hacía lo que querían los padres aunque los resultados luego fueran un desastre. No me cabe dudas que la actitud de Santi y la confianza de los padres harán de este un mundo mejor.

    Ahora la pregunta importante es: cuando esté trabajando para Mercedes, te conseguirá algún employee discount? 🙂

    Un abrazo.

  • Deutsch lernen ist, über alles, eine sehr gute idee!

  • Ceci

    Me encanto el post de hoy!!
    Desde que estaba en los primeros años del secundario estaba convencida que quería ser escribana (o notaria), y por supuesto que mis padres estaban fascinados. Siempre fui una chica muy tranquila y más o menos aplicada. Cuando tenía 14 años, una compañera del secundario nos planteó si queríamos recibir una chica del USA que venía por un intercambio estudiantil…mis padres dieron el Ok. La chica vivio 1 año en mi casa, pasamos un tiempo genial con ella…disfrutamos todos los cumple de 15 de mi clase!!! Esta situación dió lugar a que 2 años más tarde yo quisiera viajar a USA, pero mis padres hicierón lo mismo que los tuyos…lo imposible para que no fuera…y no fui..entre en la Universidad como estaba planeado. Cuando mi hermana menor tenía 19 o 20 años tuvo la oportunidad de hacer un intercambio cultural con Canada…por supuesto que mis viejos no la apoyaron mucho..pero como ella trabajaba y los costos eran casi mínimos se fue por 6 meses. A raíz de ese intercambio y la buena relación que ella genero con la familia hospedante, es que nosotros hoy estamos en Canadá. Además la semana pasada recibimos en casa a nuestra “hermana y amiga” de USA con su familia. Tanto miedo que mis padres tenían de dejarnos viajar y que vierámos otro mundo….no le sirvio para mucho!! Estoy convencida que cada uno tiene su destino…y que es genial como se van dando las cosas…!! Con respecto a mi esposo…hace unos días que no para de decir…”yo no lo puedo creer” porque hace 20 años atrás él prácticaba judo. Ahora en Canada encontró un lugar y comenzo nuevamente… pero va con su hija que también le encanta. Es doble satisfacción!! Él siempre dijo …algún día voy a empezar a prácticar de nuevo… y le llegó el día..pero en otro país y con su hija.
    Santiago no dejes de soñar… porque los sueños se cumplen…quizás no al tiempo que tú desees… pero todo llega. Estoy convencida que tú vas a llegar a más de lo que sueñas…y es hermoso que tus padres te estén apoyando. Exitos!!

    • Y parece que el viejo dicho se vuelve a cumplir: “Ten cuidado con lo que quieres en Canadá, por que se puede llegar a realizar!”

  • Luiraf Garcia

    “… treinta años de evolución de un padre a otro. Y de un hijo a otro…”. Esta es una frase con mucho contenido.. Y, de hecho, es asi..Cada epoca es particular, y cada dia los chicos (tal como dice Guillermo) disponen de herramientas con las que nosostros no contamos.. Ahora los padres podemos visitar las escuelas y las universidades en las que podrian estudiar nuestros hijos, sin salir de casa. Esa falta de informacion era lo que hacia a nuestros padres mas desconfiados..De igual forma, nuestros paises latinoamericanaos estaban viviendo epocas bastante dificiles, cada uno por su lado, limitando aun mas la toma algunas decisiones que afectaban el futuro de los chicos.

    Lo que es verdaderamente importante es que, como padres modernos, no podemos caer en el error garrafal de imponer a nuestros hijos sus carreras, ellos deben seleccionar (bajo nuestra guia) la (s) carrera (s) que ellos consideren y para lo que se sienten plenamente identificados. En nuestro caso, ambos somos ingenieros agronomos y ninguno de los 2 chicos tienen afinidad por esta carrera.. Solo nos toca orientarlos y hacerles ver nuestra humilde opinion… Santi, sigue adelante estoy seguro que tus papas te sabran conducir por el mejor de los caminos..

  • Que lindo las decisiones que tenemos que tomar los padres para proteger a nuestros cachorros, pero que al final son ellos los que se van a enfrentar a la vida y nosotros solo tenemos que proveerles lo que creemos nos falto para hacerla con exito; como me identifico con tu post alla a mediados de los 90 cuando debia decidir a que me hiba a dedicar (“my dream job”) se me vino toda la familia al ataque que eso no era lo que yo debia estudiar que con eso no se come, que eso no tiene futuro etc, etc, y mas etcs. y en realidad ellos tenian en cierta forma razon, lo que yo queria estudiar no tiene futuro ni, apoyo en mi pais, me hubiera muerto de hambre asi que tuve que escoger algo que me diera de comer, no me quejo me gusta lo que hago pero no era mi primera opcion y eso me lleva a una de las razones por las cuales quiero buscar un norte para mi famila por que el dia que llegue esa decicion de mi hijo el pueda decidir por algo que le guste, que lo apacione y que a la ves lo haga un hombre de bien y con eso no se sienta miserabre o un perdedor bueno asi lo miro yo

    Saludos,

    Eduardo Castellon
    http//remandocanada.blogspot.com

  • Liliana

    Uno siempre piensa en las nuevas generaciones y desea lo mejor, ya que redunda en beneficio de toda la humanidad. Cuando comentabas el estudiar aleman, lo asocie con el espiritu que guia a los estudiantes que tenemos y se me ocurrio que quiza sea mejor dinero invertido si pudiera ir a hacer un año de la secundaria en Alemania. Incluso podria contactarse con MBenz y preguntar si hay becas para el idioma. Nuestros estudiantes de 16 estan en el grado 10, hay otros de 13 que estan un poquito mas atrasados, pero igual las generaciones jovenes se aventuran en viajar, explorar y lo bueno de los padres de ahora, (a diferencia de los de mi generacion) es que los dejan ir , son menos egoistas con sus temores y saben que estos viajes de estudios son herramientas para la vida. Suerte!!

    • hacer un año de la secundaria en Alemania

      Epa! Interesante… Por donde empiezo a averiguar sobre esto? Sugerencias?

      • Ceci

        Si mal no recuerdo, en café de por medio Ives comentó que él había ido a Alemania, en un intercambio estudiantil. Quizás le puedas consultar a él!!
        Por otro lado, si averiguas para que Santi comience a aprender alemán en algún instituto…seguramente ahí puedas optener información.
        Por experiencia propia te digo que los intercambios son maravillosos, te abren puertas, conoces personas que pueden llegar a ser parte de tu familia por el resto de la vida.
        Suerte!!

      • Diego Andres

        Las embajadas generalmente conocen que escuelas tienen convenios y como aplicar.

      • liliana

        Se que en Canada lo hacen algunas agencias , que trabajan con colegios en el exterior y los canadienses. No tengo el idioma aleman como para iniciar la busqueda pero creo que se puede partir googleando en Alemania. cualquier cosa que me entere te cuento!.

  • Vanina

    Que lindo post, se me salieron las lagrimas, quiza porque yo tengo un hijo de 12 años y cada día pienso esa evolución de la que hablas.
    Aun estoy en la etapa de investigar si ir a Canada es una opción para esta familia y tengo que decirte que como inmigrante de carrera, he vivido ya en 5 países diferentes, tu blog se ha vuelto algo así como mi libro de cabecera en esta agotadora búsqueda. En mis aventuras migratorias anteriores, además de menos años y menos hijos, habría menos info disponible y por supuesto menos internet.
    Ya te estaré haciendo preguntas pertinentes a los post que subes, por ahora, saludos y me alegro de haber llegado a tu página.

  • Guillermo, te has preguntado alguna ves, y se que lo has echo, que hubiera sido diferente en cuanto a estas decisiones, si te hubiera tocado tomarla alla en argentina; tomando en cuenta la situacion actual y lo que te hubiese tocado vivir en ese entorno? tomando en cuenta la calidad vida, de educacion, posibilidades economicas, influencia de los abuelos tios y demas familiares amigos tuyos que por el echo de vivir todavia en la cultura Argentina y no estar expuestos al multiculturalismo, como lo ves que habria sido diferente o seria mas o menos similar.

    esta va para santiago, si el consejo vale, es un consejo que le dio mi abuelo a mi padre y que el por falta de tiempo no me dio a mi y que yo si estoy seguro si se lo dare a mi hijo “No dejes que nadie diga que no por vos, sos el unico que toma las deciciones, vos asumis las consecuencias y vos disfrutas de los exitos” Suerte campeon en esa nueva aventura del pequeño Ziegler. y esta ya da para que Santi se arme su propio blog

    • Guillermo, te has preguntado alguna ves, y se que lo has echo, que hubiera sido diferente en cuanto a estas decisiones, si te hubiera tocado tomarla alla en argentina; tomando en cuenta la situacion actual y lo que te hubiese tocado vivir en ese entorno?

      No. Nunca. prefiero no amargarme.

  • Luiraf Garcia

    Guillermo, para complementar tu nota tengo que decirte, con bastante susto, por cierto..! que mi hijo Luis Manuel (de 15 años) me dijo anoche que queria estudiar en la Universidad de Toronto ya que era considerada una de las mejores 27 del mundo…y aun no salimos de Venezuela…que tal..???.. Toca prender los aparatos y agilizar todo el proceso para continuar apoyandolo.

    En lo referente a las becas de estudio, Diego Andres tiene razon., en las embajadas siempre hay alternativas de todo tipo, bien sea para estudios de carreras o para cursos de idiomas.. Esa puede ser una via interesante. Te recomiendo que le compres a Santi una bandera del la Mercedes Benz y se la coloques en el cuarto, asi el se hara un “Mapa del Tesoro” propio donde al final estara visualizandose en esa prestigiosa empresa..

    Por cierto, “el Mapa del Tesoro”, un tema interesante para una proxima oportunidad.

  • Ale Marge

    MonDieu que tema! y yo lo agarro ya medio viejo. En mi caso yo siempre seguí mi vocación y para mi lo importante es que cada uno la siga. Mi hijo mayor estudio en la universidad lo que le gustaba pero lamentablemente no trabaja de eso en Argentina, tuvo que con mucho esfuerzo continuar mas estudios universitarios para poder hoy tener un buen trabajo, mucho mas esfuerzo del que hubiera tenido que ser. pero con mis otros tres amores que sì están en Canadá la cosa es distinta, los tres tienen bien claro que van a hacer y los dos mas grandes ya transitan por sus profesiones como pez al agua a pesar de que no crean que Québec se lo hizo tan fácil pero peleandola un poco los frutos se logran y a la larga tienen un futuro mucho mejor que el que tendrían en nuestro pais de origen. El menor que esta en el secundario también sigue con lo que le gusta que es la música y tener una muy buena formación en eso hasta la universidad aqui es posible, no sabemos se sera famoso , pero incluso no siéndolo tiene muchas posibilidades de trabajar en lo suyo. Yo siempre fui de la convicción de que uno debe trabajar en lo que le gusta, no importa lo que sea ya que uno pasa muchas horas del dia en el trabajo.

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